ESPERANZA LÓPEZ ARROYO MAESTRA QUESERA Sobradillo, una pequeña localidad de la subcomarca del Abadengo, cuya restaurada torre del homenaje del desparecido castillo acoge una de las casas del parque natural Arribes del Duero, es uno de los puntos clave del recorrido quesero de la frontera salmantina con el vecino Portugal. Aquí, en una nave levantada en 1980 y cerrada hace pocos meses, nos encontramos con Esperanza López, una de las integrantes del equipo familiar que decidió abrir entonces la reconocida Quesería Abadengo y que acaba de jubilarse sin que, de momento, nadie haya retomado el testigo para volver a abrir el negocio. Sus padres, junto a otro socio, pusieron en marcha la quesería mientras ella trabajaba de administrativo en un colegio de Madrid. A Esperanza siempre le gustó el oficio y ya cuando estudiaba en el instituto en Salamanca, rogaba a su madre que aguardase a que regresara a Sobradillo para hacer el queso. Si no llegaba a tiempo, le dejaban una taza con leche c...